“Creo que me quedo con la respuesta de gente, y cómo Tafí Viejo entero se vistió para recibir esta ficción”. La frase de Emanuel Rodríguez flotaba en el aire mientras, a su alrededor, vecinos de todas las edades esperaban su turno para abrazarlo, sacarse una foto con la estatuilla del Martín Fierro y repetir, casi como un mantra colectivo, “qué gran orgullo”, “muchas felicidades” o “el reconocimiento es muy merecido”.
El Mercado Municipal taficeño amaneció distinto este 25 de Mayo. Las banderas argentinas colgaban entre los puestos, el aroma a comidas patrias se mezclaba con la música de la feria y una alfombra roja atravesaba recibió a tres actores tucumanos que días atrás llevaron el nombre de la provincia a uno de los escenarios más importantes de la ficción argentina de la mano de la serie “Tafí Viejo: verdor sin tiempo”.
Allí estaban Rodríguez, Liliana Juárez y Valentina Burgos Palacios, parte del elenco de la producción filmada íntegramente en Tucumán que ganó tres premios Martín Fierro. Pero ayer al mediodía la ceremonia parecía otra. No había flashes de televisión ni discursos preparados. Había niños tirando del brazo de sus padres para acercarse a los actores, jubilados pidiendo una foto y vecinos que hablaban del suceso como si hablaran de algo propio. Y, en cierta forma, lo era.
“Este triunfo siento que es de todos”, dijo Emanuel mientras saludaba gente sin pausa. “La serie atraviesa diferentes puntos que hacen que hoy todo Tafí Viejo salga a festejar”, agregó.
El actor habló del impacto que tuvo el reconocimiento para las producciones del interior del país. Recordó incluso el discurso de Eduardo Pinto al recibir el premio a mejor dirección: “Él dijo que tenemos que contar nuestras historias. Argentina es mucho más que Buenos Aires y eso está clarísimo”.
Rodríguez cree que el norte argentino atraviesa un momento especial en materia audiovisual. Mencionó otras producciones vinculadas a Tucumán y afirmó que el “Jardín de la República” empieza a consolidarse un movimiento artístico fuerte en la región. “Creo que nos estamos volviendo un nuevo polo audiovisual del norte”, reflexionó.
Emanuel no podía dejar de sonreír, sobre todo al mencionar algo que lo marcó profundamente durante el rodaje. La reacción de los vecinos.
“Filmamos durante tres meses y la gente estaba siempre pendiente de nosotros. Armábamos un set y enseguida aparecían preguntando si necesitábamos algo, si queríamos pasar al baño, comer o descansar. Tafí Viejo entero abrazó esta producción”, destacó.
Para él, una de las claves del fenómeno tiene que ver con la identidad que transmite la historia. “Me escriben personas de otros países diciendo que quieren conocer Tucumán. Descubren nuestros paisajes, nuestra música, nuestra forma de ser. Somos mucho más que limón y empanada”, sostuvo.
Pantalla nacional
A pocos pasos, Liliana Juárez también recibía saludos con la misma emoción tranquila con la que habla. Algunos vecinos la llamaban por su nombre; otros simplemente le decían “Lili” y le agradecían por representar a Tucumán en la pantalla nacional.
“Estoy muy feliz. Imaginate lo que significa que una producción del interior haya ganado en un lugar donde generalmente predomina Buenos Aires”, dijo.
La actriz mencionó además el esfuerzo detrás de una producción independiente realizada en tiempo récord. “Fue un trabajo enorme y eso también demuestra la calidad de actores y técnicos que hay en Tucumán”, señaló..
Al ser consultada sobre los aspectos de la provincia que aparecen reflejados en la serie, no dudó: “Ahí están los sabores, los colores, la música y también la gente de Tafí Viejo, que acompañó muchísimo”.
Hubo una escena, sin embargo, que la conectó directamente con su propia historia. “Cuando hacía empanadas me acordaba mucho de mi mamá. Ella crió a cinco hijos trabajando y cocinando. Hoy me siento muy orgullosa de ella, de esos sabores y de ser tucumana”, rememoró.
Entre la multitud también se movía Valentina Burgos Palacios, una de las más jóvenes del elenco. Tiene 15 años y todavía parece sorprendida por todo lo que ocurrió alrededor de la serie.
“Esta es mi primera serie y mi primer proyecto grande. Estoy agradecidísima”, contó.
La emoción todavía le gana cuando habla del premio. “No puedo creer estar acá. Sentir que un poquito de ese Martín Fierro también es mío es increíble”, admitió.
Valentina cree que el reconocimiento puede abrir puertas para muchos artistas jóvenes del interior y lo desea de todo corazón: “Ojalá esto ayude a que se mire más hacia acá, porque hay muchísimo talento en todas las artes que se puedan imaginar”.
Cuando habló de Tafí Viejo, sus ojos se iluminaron. “Es una ciudad que te abraza siempre”, manifestó. Y eso era justamente lo que seguía ocurriendo en el mercado.
Porque mientras la feria patria seguía creciendo alrededor y las familias continuaban acercándose, en la alfombra roja no había apuro. Muchos solo querían quedarse unos segundos más junto a los actores, y devolverles en un abrazo el reconocimiento que ellos le dieron a su tierra.